logo_corre-por-las-joyasHace unos meses surgió en el consejo de AUGE, la asociación mediante la cual hacemos trabajo comunitario en Las Joyas, la idea de hacer una carrera en esa zona de la ciudad. La hipótesis inicial era que un evento de esa naturaleza nos permitiría recabar algunos recursos para la orquesta, pero había muchas dudas sobre la viabilidad de una empresa de ese tamaño. Conforme fuimos pensando el asunto con más detalle, paulatinamente descubrimos en la empresa muchos otros beneficios que iban más allá de la pura obtención de recursos.

 

Vimos en la carrera la oportunidad para muchos jóvenes y adultos de las Joyas, de empezar a entusiasmarse con ese deporte, quizás el más barato y fácil de practicar. En Las Joyas, aunque existen algunos pocos corredores, no hay una afición muy grande. Cualquier disciplina deportiva que se realiza conscientemente supone el desarrollo de diversos aspectos que van más allá del puro fortalecimiento muscular o el potencial aeróbico. Implica, en primer lugar, la formación de hábitos como la capacidad de establecer rutinas, de comprometerse en horarios específicos, de renunciar a algunas cosas que parecieran más placenteras, en función de metas más importantes; la disposición para trabajar con otras personas, de acompañarse, etc. Vimos que la carrera podía ser el pretexto para iniciar otras actividades deportivas más permanentes en Las Joyas.

 

Según los datos de la Comisión Municipal del Deporte, se realizan más de 70 carreras atléticas, en formatos y de orígenes y motivaciones muy diversas; la mayor parte de ellas se corren en espacios más o menos cerrados, como parques, o en las avenidas y principales calles de la ciudad. Hacer una carrera en Las Joyas suponía hacer la primera carrera dentro de uno de estos polígonos de los márgenes urbanos, “salirse de lo ya conocido”. La carrera era la oportunidad para hacer que la ciudad de León volteara y se metiera a esa zona de la ciudad. Los polígonos de pobreza, llamados ahora polígonos prioritarios o polígonos en desarrollo, son todavía una especie de reservaciones para pobres. La ciudad los va marginando y se establecen barreras, mentales y físicas, que delimitan una parte de la ciudad y la otra. Una de las tareas más importantes que hay que hacer con respecto a estas zonas de la ciudad, es derribar esos dos tipos de muros; los físicos y los mentales. Los primeros se derriban a través de proyectos de movilidad más eficientes y otros cambios estructurales. Los segundos se pueden ir derribando si los que sólo han oído hablar de Las Joyas a través de la nota roja, se atreven a entrar y descubrir el territorio con todas sus contradicciones, pero también con todas sus oportunidades y bondades.

 

También vimos como una riqueza el develar algunas zonas del polígono que tienen mucho potencial y que permanecen intocadas, esperando que hagamos algo para explotar toda su riqueza. Mostrarlas a través de la carrera es una forma de llamar la atención de ciudadanos y autoridades sobre ellas. Otra virtud de una carrera como esta es la de tener un evento alrededor del cual los habitantes de Las Joyas puedan convivir y encontrarse; un pretexto para la colaboración, para la organización comunitaria, y para romper con la rutina.

 

Al final, ya no sabemos si la carrera tendrá excedentes que nos permitan obtener recursos frescos para nuestra orquesta. Pero los otros beneficios empiezan a ser palpables. Tenemos cada vez más inscritos, vecinos de Las Joyas, de la categoría juvenil (13 a 17 años) a quienes becamos –solo pagan 50 pesos– gracias a las inscripciones solidarias que otros corredores y no corredores han aportado. Hemos sumado a un equipo de cerca de 50 voluntarios, entre estudiantes universitarios y habitantes de las colonias, que colaborarán en la organización, y estamos seguros de contar con un buen número de corredores que se sorprenderán de un recorrido que se sale de la rutina de otras carreras urbanas.

 

Ha sido un trabajo duro realizado gracias al apoyo de expertos y muchas personas solidarias, que han compensado nuestra inexperiencia en el tema. Va a valer la pena. Si quieres atestiguarlo, nos vemos el 11 de junio en Las Joyas. (augeac.org)